Oh, hi! 👋  Esta vez abordamos un tema candente: ✨los influencers✨. Tanto si tienes conocimientos de marketing como si no, seguramente habrás escuchado todo tipo de opiniones y debates al respecto. ¿Funcionan realmente? ¿Se está saturando el público de este tipo de contenido? ¿Estamos ante una posible “burbuja” a punto de estallar?

En la edición de esta semana hemos decidido centrarnos en una reflexión sobre las buenas prácticas para colaborar con creadores de contenido y en cómo sacar el máximo provecho de estas relaciones. A raíz de casos recientes como Coachella y la asistencia a conciertos con entradas agotadas, analizamos cómo las marcas activan a creadores en contextos culturales de alto impacto. 

En el ámbito de las colaboraciones con creadores de contenido existen múltiples enfoques, pero uno de los problemas más recurrentes que observamos es la mala selección de perfiles y la falta de análisis posterior de los resultados por parte de las marcas más allá del número de impresiones y, numerosas veces, las impresiones no se traducen en el calado de la marca en el público ni en el mayor consumo de sus servicios.

En demasiadas ocasiones, la decisión se basa casi exclusivamente en métricas cuantitativas como el alcance, el número de seguidores o las impresiones, dejando de lado aspectos fundamentales como qué representa esa persona, qué tipo de contenido genera y, sobre todo, cómo encaja o no con la identidad de la marca y sus valores.

Un influencer no es un simple soporte publicitario, sino un canal con identidad propia. Y cada vez que una marca decide colaborar con uno de ellos, está realizando una declaración pública sobre quién es y cómo quiere ser percibida.

Aquí es donde entran ejemplos como Coachella 2026, aunque más como síntoma que como causa.

Eventos de este tipo no crean el fenómeno, sino que amplifican una dinámica que ya ocurre durante todo el año: marcas que recurren a contextos culturales para posicionarse, incluso cuando los perfiles activados no tienen una relación real o directa con ese entorno.

Desde una perspectiva de audiencia, puede surgir la pregunta: ¿tiene sentido invitar a alguien a un concierto si no le interesa su música? La respuesta, desde el punto de vista del fan, suele ser no. Sin embargo, desde la lógica de marca, en muchos casos sí.

Porque en realidad no están comprando afinidad, sino contexto.

Lo que buscan es asociarse a lo que ese momento representa: tendencia, estética, aspiración. Y para ello utilizan perfiles capaces de amplificar esa narrativa hacia audiencias que no necesariamente son las fans del evento o del artista.

El problema aparece cuando esa decisión se percibe como desconectada de la realidad. Cuando resulta oportunista, forzada o simplemente incoherente. Y esa percepción no depende del evento en sí, sino de cómo se ejecuta la estrategia.

En algunos casos, incluso puede percibirse como poco respetuosa hacia el artista o el propio concierto, especialmente cuando el foco del contenido no está en la experiencia musical, sino en los propios influencers. Se ven stories en las que apenas hay conexión con el directo, sin conocimiento del repertorio o con una desconexión evidente respecto al evento. Contenidos donde el protagonismo recae exclusivamente en la persona invitada, incluso ignorando por completo lo que está ocurriendo en el escenario, lo que puede transmitir la sensación de que la presencia en ese espacio es más una excusa de contexto que una vivencia real.

Trabajar bien con influencers no es una cuestión táctica, es una decisión estratégica. Cada perfil con el que colaboras construye una marca o la puede debilitar:

  • No eliges solo audiencia, eliges asociación
  • No eliges solo visibilidad, eliges percepción
  • No eliges solo resultados, eliges significado

Por eso, cuando una marca trabaja con perfiles que no encajan, que son polémicos o que generan rechazo, no puede esconderse detrás de los números. Está tomando una decisión consciente que impacta en cómo se la percibe.

Y aquí hay algo importante: muchas veces estas decisiones no se toman en un escenario ideal. Hay clientes que imponen nombres de manera interna o lo imponen a las agencias con las que trabajan, campañas que priorizan el corto plazo y dinámicas que empujan hacia lo fácil. Pero incluso en ese contexto, hay una responsabilidad clara: entender las implicaciones y, al menos, dejar clara la recomendación estratégica.

Porque si no lo haces, acabas cayendo en el error más común de todos: confundir impacto con construcción de marca.

Aun así, muchas marcas siguen operando bajo la idea de que “que se hable de mí, aunque sea mal” es una estrategia válida. Se mantiene la creencia de que la notoriedad justifica cualquier asociación, incluso cuando esta puede ser negativa o incoherente, priorizando el ruido por encima del posicionamiento real.

Sin embargo, aquí no se trata de sentenciar, sino de observar una dinámica más amplia. El usuario también tiene un papel activo en este ecosistema: decide qué apoya, qué consume y qué conversaciones amplifica. Es esa elección individual la que, sumada a otras, genera tendencias colectivas. Y son precisamente esas masas críticas las que, con sus decisiones, acaban influyendo en el rumbo de las marcas y en el tipo de campañas que se sostienen en el tiempo.

En resumen

El debate sobre influencers suele quedarse en la superficie: si funcionan, si son auténticos o si existe una saturación del contenido. Pero la conversación relevante es otra. No va de influencers, va de criterio. De entender que cada colaboración es, en realidad, una decisión de posicionamiento, donde el contexto en el que se activa una marca importa tanto como el perfil que se elige, y donde el alcance sin coherencia no construye nada sólido.

Porque al final no se trata de estar en todos los sitios ni de colaborar con todos los perfiles. Se trata de comprender qué estás comunicando como marca cada vez que decides estar presente, y qué percepción estás construyendo con cada una de esas decisiones.

¿Estás pensando en colaborar con creadores de contenido? En MGA Agency gestionamos todo el proceso para que puedas hacerlo de forma estratégica y eficiente.

Si necesitas ayuda para poner en marcha tu canal o quieres contar con un equipo que lo gestione por ti, no dudes en contactarnos. Estaremos encantados de ayudarte a sacar el máximo partido a tus colaboraciones.

info@makegoodartagency.com

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